...3° Capitulo: Afuera no es fácil
Darle un poquito de luz a nuestro
interior.
Amoblar un espacio para otro
con la gratuidad del banco de una plaza,
con la libertad del transito
y la cara de muy nuestra
de muy de
todos.
Recibir de alondras la mañana,
dejarse poblar por los búho de la noche.
Dejarse en regalo y dejar ir…
la
mañana y la noche dejar ir…
Desprenderse de si
y desprenderse del otro cuando ya es
uno.
Desprenderse de las flores, del jarrón,
de la mesa,
desprenderse hasta agrandar el espacio
y recibir.
Y una vez al mes,
abrir la ventana,
sacudir el polvo egoísta,
mullir los almohadones,
y tener un espacio listo para otro.
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