...1° Capitulo: De mirarte el ombligo
Soy uno de esos miedos
de tu interior.
De esos diminutos
que te hielan la sangre
que te empacan el niño
que te traban la piernas
y te quiebran las rodillas
hasta hacerte gritar:
¡no puedo!
¡no puedo!
Soy uno de esos miedos
de esos grandes
como los ojos de madre
dulces e insaciables.
Como la exigencia de hallar
la aguja en el pajar del diccionario
para poder nombrarte
hasta hacerte gritar
¡no quiero!
¡no quiero!
Uno de esos miedos
de voz finita y aguda
que te dice con sorna
puedes si quieres
y se ríe tiranamente.
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